Como parte de una estrategia integral para recuperar la capacidad del Hospital San Rafael de Girardot, la Gobernación de Cundinamarca confirmó la entrada en funcionamiento de nuevas unidades de cuidado intensivo e intermedio para adultos, junto con camas adicionales de hospitalización. El anuncio se realizó desde el centro asistencial, donde el mandatario departamental destacó que esta medida responde al compromiso adquirido con la comunidad para garantizar servicios de salud dignos, oportunos y con mayor cobertura en la región.

“Desde hoy entran en operación las unidades de cuidado intensivo e intermedio para adultos del Hospital San Rafael de Girardot, con nuevas camas de UCI, de cuidado intermedio y de hospitalización”, afirmó el gobernador, subrayando la importancia de este avance para atender casos de mayor complejidad médica. La habilitación de estas unidades permite ampliar la capacidad instalada del hospital y mejorar la respuesta frente a emergencias y tratamientos especializados.

En el mismo anuncio, el mandatario informó que se retomaron los servicios de salud en los municipios de Nilo, Guataquí y Nariño, así como la puesta en operación del puesto de salud del barrio Kennedy, en Girardot. Estas acciones hacen parte de la segunda fase de recuperación progresiva del hospital, proceso que inició en diciembre de 2025, cuando la administración departamental asumió la operación a través del Hospital Universitario La Samaritana, reconocido por su experiencia como prestador público.

El gobernador resaltó que este proceso busca superar años de dificultades en la prestación del servicio, marcados por limitaciones en infraestructura, equipos y atención a los usuarios. “Le estamos devolviendo a Girardot la esperanza de contar con un servicio digno, después de años de quejas y dificultades. Hoy se respira un nuevo ambiente: mejores espacios, nueva infraestructura y equipos biomédicos al servicio de la gente”, señaló.

La inversión destinada a esta recuperación supera los 6.000 millones de pesos hasta la fecha, con una proyección cercana a los 30.000 millones de pesos al cierre del año. Estos recursos han sido orientados al fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria, la adquisición de equipos biomédicos y la mejora de las condiciones de atención para los pacientes del municipio y de la provincia del Alto Magdalena.

El proceso ha contado con el trabajo conjunto de diferentes entidades, entre ellas la Gobernación de Cundinamarca, la Secretaría de Salud departamental, el Hospital Universitario La Samaritana y las administraciones municipales. En este sentido, el mandatario expresó: “Mi reconocimiento al equipo del Hospital La Samaritana, a su gerente Jorge López; a la secretaria de Salud del Departamento, Neidy Tinjacá; al alcalde de Girardot, Salomón Said; a los alcaldes de la provincia del Alto Magdalena y del municipio de Flandes (Tolima), así como a sus concejos municipales, por esta recuperación progresiva y exitosa”.

La articulación institucional ha permitido restablecer servicios esenciales y fortalecer la red pública de salud en esta zona estratégica del departamento. Con la puesta en funcionamiento de las UCI y la ampliación de la oferta asistencial, el Hospital San Rafael de Girardot se posiciona como un referente para la atención de la población, con mayores capacidades para responder a las necesidades médicas y mejorar la calidad del servicio.

Estas acciones representan un avance significativo en la garantía del derecho a la salud, al facilitar el acceso a servicios especializados y reducir la necesidad de traslados a otros municipios. De esta manera, se busca mejorar la calidad de vida de los habitantes y fortalecer la confianza en las instituciones encargadas de la atención en salud.