Atendiendo la denuncia de un habitante del municipio de Viotá, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), con el apoyo de funcionarios de la Alcaldía y la Policía Nacional, realizaron un operativo para verificar la ocurrencia de una tala de gran magnitud en un predio de la vereda Calandaima.

Técnicos de dirección regional Tequendama, con el apoyo de profesionales del Laboratorio Ambiental de la CAR, quienes apoyados en drones de última generación y programas de captura de información, realizaron un reconocimiento preliminar del área intervenida, calculando la tala de más de 6.000 árboles y arbustos de diferentes tamaños y portes en un área aproximada de 8 hectáreas.

Durante la diligencia se hizo presente un particular quien admitió haber adelantado la acción y mostró disposición de comparecer ante las autoridades. La CAR, por su parte, avanza en la elaboración del informe técnico a partir de la información obtenida y documentada en el lugar de los hechos, y una vez culminada esta valoración se definirán las medidas a imponer.

La directora regional Nidia Cruz, aseguró que si bien los árboles no son todos nativos, el daño al ecosistema por esta infracción es muy grande. “No es posible que las actividades económicas comprometan la protección del medio ambiente, esta infracción se cometió en uno de los ecosistemas que debemos proteger más en nuestro territorio, Bosque Seco Tropical, causando gran afectación al suelo, a la producción de agua y al hogar de mucha fauna que aquí habita, hacemos un llamado contundente a la ciudadanía y exigimos desde la Corporación a frenar este tipo de actividades” aseguró la funcionaria.

La Corporación hace un llamado a la comunidad para que continúe denunciando todo tipo de prácticas que pongan en peligro los ecosistemas estratégicos del territorio y pongan en riesgo la oferta natural de bienes y servicios de cada uno de los entornos, especialmente de aquellos que se encuentran en estado de amenaza.